domingo, 14 de diciembre de 2008

QUINTO PISO ASCENSOR

Qué tipos raros son los franceses. Qué bichos raros son las mujeres. El otro día estaba en una reuniôn con cinco amigas francesas y me puse a cantar la marsellesa, para tratar de congraciarme con ellas y demostrarles que estoy aprendiendo su himno y su idioma. Me arrojaron todo tipo de objetos contundentes: un celular, cajas de cd, un sapo de madera, un trozo de baguette, un metrónomo y una cinta scotch.
Resulta que la gente progre odia la marsellesa; es un símbolo de los fachos nacionalistas que dominan francia actualmente. Es como si en el año 85, pleno auge democrático, uno se hubiera pusto a cantar la Marcha de San Lorenzo en un recital de los redondos. Y yo como un boludo no sabía nada.

Otra. Ahora que tengo novia me baño dos veces por dîa. Cuando vivía en la patagonia un día batí todos los records. Estuve una semana en verano sin bañarme y cuando levantaba los brazos se caían los pajaritos de los árboles. Pero resulta que ahora mi novia me dice que estoy haciendo peligrar el ecosistema; o algo así. Yo en realidad mucho no la entiendo, porque cuando se enoja habla un francés muy rápido y cerrado. Pero dice algo así como que no puedo bañarme como un nene de cuatro años, llenando el yacusi durante horas, y boludeando con los peces a cuerda de su hija. Me pide que me bañe con una ducha. Me pide que madure. Y que me bañe menos. Cuando me lo dice me acuerdo de ese chiste en el cual una chabona va a un cabaret para minas y en los pisos sucesivos que visita, lee estos carteles a la salida del ascensor:

Piso 1: ACA LOS STREEPERS LA TIENEN CORTA Y FINA
Piso 2: ACA LOS STREEPERS LA TIENEN CORTA pero GRUESA
Piso 3: ACA LOS STREEPERS LA TIENEN LARGA pero FINA
Piso 4: ACA LOS STREEPERS LA TIENEN LARGA Y GRUESA
Piso 5: ESTE PISO SE HIZO PARA DEMOSTRAR QUE A LAS MUJERES NO HAY PORONGA QUE LES VENGA BIEN.

Y entonces, cuando me habla desde la puerta del baño acerca de la escaséz del agua en el planeta, y del calentamiento global, y de que se viene el fin del mundo, yo desde la bañera llena, con el agua hasta el cogote, me empiezo a reir del chiste. Entonces se pone furiosa de veras, y a mi eso me encanta. Se le ponen coloraditos los cachetes y frunce el entrecejo de una manera comiquísima. Me reprocha que siempre me da risa cualquier cosa. Y a continuación se las pone a enumerar una por una: la mañana en que le choqué el coche a Adrienne, la noche en que Kristoff se cayó al piso en una fiesta, la canción del puente de avignon, y el sistema decimal francés. Tal vez esté mal que me haya reído del pobre Kristoff, que casi se rompe la cabeza; también de la cara de Adrienne cuando le dije que le habîa chocado el alfa romeo; incluso también esté mal que me ria del puente de avignon, pobre puente. Pero el sistema decimal francés es realmente surrealista. Una noche en que habîamos terminado de hacer el amor, estábamos fumando en la cama mirando el techo. Y yo le pedí que contara hasta cien, ya que me faltaban aprender los números. Llegó hasta el sesenta y nueve y continuó con el sesenta y diez, y luego el sesenta y once, y el sesenta y doce. En un primer momento me reí porque pensé que me estaba haciendo una broma. Pero cuando volvió enojada con un diccionario y comprobé que el 75 se dice sesenta y quince no podía parar de reir. Me tranquilicé un cacho y la convencí para que continúe. Para qué!; cuando llegô al 79, es decir, al sesenta y diecinueve, en vez de ochenta, o incluso en vez de sesenta y veinte (siguiendo esa lógica demencial a la cual yo ya me estaba acostumbrando), dijo "cuatro veces veinte", cuatro veces veinte y uno, cuatro veces veinte y dos, y asî, para retomar la cordura en el cien. Cómo quiere que no me ria? Para mí que ese René Descartes aspiraba avena quaker. No puedo comprender que no existan el 70, el 80 y el 90. No me entra en la cabeza; el resto de los nûmeros es normal, pero esos son tabú; no se los nombra; o se los nombra de una forma parecida a silbar un tango morfando vainillas. Y eso ella no lo entiende. Qué va a enterder. Si encima de mujer, es francesa.

2 comentarios:

Mariano H Corujo dijo...

Chalero, acá estoy devolviéndote la visita.
Mucho gusto.

No te olvides que los franceses han tenido conciencia ecológica desde las épocas que tenían rey a la cabeza y corte (que no es lo mismo que se le corte la cabeza al rey como hicieron despues después).

A qué viene esto. Si los perfumes franceses ganaron la fama que ganaron es porque fueron creados para evitar bañarse. Los cortesanos y personal jerárquico en general de la nobleza, usaban el perfume para tapar los olores. Y, por lo que contás, sigue la costumbre!

Una pregunta sin querer ser irrespetuoso. Es verdad que las mujeres francesas no se depilan debajo los brazos???

No me quiero extender, gracias por pasar por mi blog (q está ahí durmiendo el sueño de los héroes) siempre es un mimo pal alma saber q a alguien le hizo bien.
Y a decir verdad también me reí con tu nota (no es devolución de gentilezas)

Permiso

Anónimo dijo...

mariano agarramela con la mano