Todos los días me levanto a las siete y media de la mañana. Tomo mate, con cruz de malta a 27 euros el kilo, me cago en todos los putos almaceneros europeos, y pongo en el freezer un vaso de cerveza vacío. Luego me voy a laburar a mi atelier, a una cuadra y media de casa. Al mediodía almuerzo con Adrienne, nueva sesión de mate junto con clases de francés y neerlandés, y después pintura e historia del arte hasta las cinco pm.
Mostrando entradas con la etiqueta CHATILLON-EN-DIOIS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CHATILLON-EN-DIOIS. Mostrar todas las entradas
domingo, 22 de febrero de 2009
LOS ATORRANTES DEL MITRE: EN EUROPA NO SE CONSIGUEN
Publicado bajo los efectos de la droga por
El Chalero Solitario
a las
20:30
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Mi llegada a Châtillon en Diois
Cuando llegué a Châtillon en Diois, Santiago me dijo que me iba a hacer un favor enorme: salvo ese día, el día de las presentaciones, de ahí en más no me iba a oficiar de traductor nunca más. De ahí en adelante yo debía arreglarme como pudiera. En los alpes franceses, menos del uno por ciento habla castellano y solo un veinte por ciento inglés. Asi fue que los primeros días me resultaron un poco complicados.
Publicado bajo los efectos de la droga por
El Chalero Solitario
a las
13:33
martes, 18 de noviembre de 2008
El Chalero en Châtillon en Diois

Vecinos haciendo vino en la calle. En el fondo del trapiche se observa como un galletón de mosto seco y prensado. A mi se me había ocurrido bañarlo con chocolate y venderlo como super alfajor para borrachos, pero los parroquianos me miraron raro. Díganle al Dany que le mando un beso grandeeeeee!!!!!

Detalle de la mano de Cristo rota. Se procede a documentar, fotografiar, calcar, medir, pesar, luego se desarma el plomo, se la copia exacta y se vuelve a hacer todo el armazon nuevo en plomo.

Ensamblado en plomo

Acá se aprecia bien el panel terminado; vendrían a ser las patas de jesus. Luego faltan tres paneles más, arriba de este.

Una amiga, Joel, tejiendo una canasta.

Detalle del cuarto de Malika (5). Me vino bárbaro porque le saqué una foto y la imprimí y con eso me manejo un cacho. Son las conjugaciones de los verbos haber y ser/estar.

Que detalle la chabona, los canapes hacen juego con las servilletas. La selecta concurrencia, entre los cuales se hallaban funcionarios del gobierno frances, miraba asombrada cómo yo, ese cavernicola peludo que hablaba un frances como podria hablarlo una morsa, me ponia el canape casi junto a mi cara para sacar este primer plano.

A la hora de los tés exóticos, la decoración continuaba su estilo. En este punto ya nadie me prestaba atención porque estaban todos borrachos.

Ese día me hice amigo de Monsieur Chocôlat



A Maia (3 años) le encanta jugar en las fuentes. En esta se cayo de cabeza un mediodia.



Frente a casa, una ruina del año del tereso, parece que romana. Aca comienza el camino hacia la montaña

Junto a una piedra de 2200 años.

Un puesto con las más exóticas variedades de ajos. Pal ruso.

En francia el queso se morfa de postre, a lo último. Sobremesa con amigos franceses. Chiste en francés de Santiago mientras corta y prepara algunos quesos: "¿que cosa huele a culo, pata sucia y concha al mismo tiempo?" Una chica responde: el queso camembert" Yo apoyo la moción. Santiago rebate: "No; una medibacha enrollada".

La cara de jesucristo en una restauracion que nos llevo un mes de trabajo a full. El vitral, que no se tocaba desde 1850, fue vandalizado por unos chicos que le arrojaron piedras. A los nenes los mandamos nosotros y luego les damos unos pesos para que se droguen. (No che, esto ultimo es mentira)

Una mañana en el mercado.



Una callecita con los Alpes de fondo.

Una tarde encontre a Maia (3 años) tomando agua de la fuente en un jarrito en el cual habia puesto un poquito de nesquick



Ciertas tardes, con cierto tipo de luz, las callejuelas pueden resultar mágicas.

Mirá que lindas aberturas Ibarra, jojojo!!!

Las viols, que son petit rues, es decir callejuelas. Las callecitas son laberínticas y circulares. Son como parque chas, pero peor. Muchos turistas vienen a visitar y se pierden, entonces se quedan a vivir.


Maia jugando en una de las fuentes

Vista desde una de las ventanas de casa.

En el atellier con los alumnos

Un día lluvioso
Estos son dos amigotes, de izquierda a derecha: Fabrice y Herbert. Fabrice es el Daniel Olivera frances. A Fabrice lo conoci una manana en que llego al atellier y santiago no estaba. Yo hacia dos dias que habia llegado y no hablaba ni una palabra en frances. El chabon no habla castellano ni ingles, asi que por senas y mimicas, entendi que me estaba pidiendo ayuda para algo. Me fui con el, y en el camino siguio convocando a distintos personajes, entre los cuales se hallaba Herbert. En total eramos cuatro. Llegamos a la puerta de una casa vieja, de tres pisos, en la cual habia una salamandra de hierro en la vereda, del tamano de un escritorio pequeno y que deberia pesar 300 kilos mas o menos. No hace falta ser un experto en frances para saber que estabamos en problemas. Y como era logico, el destino final era el ULTIMO piso. A duras penas llegamos arriba, herniandonos por turnos durante 20 minutos. Yo no se como se pide permiso en frances para ir a morirse tranquilo por ahi, asi que espere un cacho, tratando de recobrar el aliento y disimulando el temblor en las patas. Me estaba por despedir, cuando lo veo a Fabrice llegar con una botella de lo que para mi fue el champu mas rico que probe en mi vida. Bebimos largamente, casi sin decir palabra, mirando a traves de la ventana del ultimo piso los alpes, las murallas del castillo, las infinitas variedades del follaje otonal, el rio Bez serpenteando ruidoso alla abajo. Luego aparecieron porros por todos lados y entonces no me morí nada. Con el tiempo supe que eso que yo creia champan era en realidad una variedad de vino espumante llamado clairette de die, similar al champan, pero se fermenta no en botellas sino en toneles; el origen de este vino se remonta al siglo III antes de cristo, este último dato está documentado por Plinio el viejo.
Maia tiene 3 años; le hablo en castellano, me entiende perfectamente (es hija de mi amigo argentino), pero me contesta en francés. El otro día vino a despertarme con una canastita llena de nueces para que se las abra; desayunamos nueces. A la noche cuando me fui a dormir me sentía un fakir, me pinchaba con las fucking cascaras por todos los wines.

Esta es la llave que perdimos el otro dia. Todavía no sabemos cómo carajos se puede perder una llave de este tamaño.
Publicado bajo los efectos de la droga por
El Chalero Solitario
a las
10:51
Suscribirse a:
Entradas (Atom)